Por Aníbal E. Melo
La "Dieta Ketogénica", fue uno de los términos más buscados en Google en el 2016 cuando la gente trataba de averiguar sobre los mejores métodos para perder peso.
Hay muchas probabilidades de que se convierta en uno de los regímenes para rebajar más populares a partir del 2017.
Está es una dieta alta en grasas, moderada en proteínas, y con muy bajo contenido en carbohidratos.
En una dieta ketogénica el 75% de las calorías diarias proviene de la grasa, el 20% de las proteínas y el 5% de los carbohidratos.
El objetivo de esta dieta y por lo que se adoptó como método para perder peso es alcanzar la ketosis, estado en el que el organismo utiliza la grasa como fuente primaria de energía en lugar del azúcar que proporcionan los carbohidratos.
Después de tres o cuatro días de iniciar el régimen, las reservas de carbohidratos llamadas "glicógenos", se agotan, lo que conlleva a la ketosis, misma que produce pérdida de peso, mejora la salúd en general y reduce la grasa abdominal.
Su gran ventaja es que no deja hambrientos a las personas debido a que los alimentos que la componen suelen ser muy saciantes y a que el estado de ketosis reduce el apetito.
Y con una gran variedad de carbohidratos complejos que nos ofrece la madre naturaleza para comer las opciones para elegir un buen menú no son limitadas.
El desayuno, por ejemplo, pueden ser unos huevos con verduras hipocalóricas y aguacate.
La comida, una generosa ensalada con pollo.
Y, la cena, un sabroso salmón con verduras.
Cada una de las comidas puede ir acompanada de frutas y semillas secas como postre.
Se pierde peso muy fácilmente y la gente suele sentirse muy bien y con mucha energía, y llenos de salúd.
El lado negativo, es que los que la siguen suelen romperla, para comer alimentos prohibidos, como los panes, los espaguettis, o el azúcar.
También muchos suelen saltarse la dieta para tomarse algunas copas de vino.
Y es que las dietas bajas en hidratos de carbono producen cambios importantes en las hormonas y en el estado de ánimo.
En muchos casos es la familia quien pide que el que la realiza, la abandone, ante lo difícil que se hace el tratar con esa persona, especialmente al inicio de la misma, ya que se vuelven irritables, malhumorados, y además empiezan a tener problemas con el sueño, debido a su adicción al azúcar.
Estos efectos secundarios desaparecen en unos cuantos días, y pueden paliarse añadiendo frutas a la dieta, especialmente los berrys.