miércoles, 12 de julio de 2017

El Camino Que Nos Lleva A La Salud

Por Aníbal E. Melo


Es sorprendente como actualmente casi todos estamos condicionados a aceptar la “dieta americana estándar”, como la clave para mantenernos saludables.

La misma ha llegado a convertirse en “sacro santa” para los medios de comunicación, los médicos y el Gobierno Federal, que la apoyan incondicionalmente ya que beneficia a las grandes empresas de alimentos procesados, ​​y por supuesto, a la todopoderosa industria farmacéutica.

Pero, ¿qué hay de las “terapias naturales” que se han utilizado desde tiempos inmemoriales para tratar enfermedades?

El viejo y el nuevo Testamento hablan sobre el uso de las hierbas. 

Y mucho antes del tiempo de los Romanos o de Cristo, el agua - hidroterapia - se utilizaba para llevar a cabo “curaciones milagrosas”.

Hasta los Indios Americanos son reconocidos como grandes naturópatas. 

Y es que desde el inicio de la humanidad,  de alguna manera, la ciencia de la curación natural ha existido.

Cuando nos fijamos en lo que Hipócrates profesaba - el tratamiento de las enfermedades con la dieta, el ayuno, las hierbas, la hidroterapia, el ejercicio y la manipulación de la columna vertebral - hace que uno se pregunte si la “medicina moderna” de alguna manera se subió al Autobús equivocado.

El principio más básico de la curación, “sólo la naturaleza cura”, destaca la capacidad del cuerpo para curarse a sí mismo, si se le da la oportunidad.

Por desgracia, el Autobús que abordó la “medicina moderna” es impulsado por la industria farmacéutica que no hace más que abogar por el uso generalizado de fármacos y de cirugías.

Así, y en la medida que surgen los defensores de la “medicina natural”, muchos tratamos de convencer a un público escéptico de que seguir las leyes de la naturaleza, no la de las drogas o la cirugía, es el verdadero camino a seguir.

Pero debido a la fuerza financiera y al poder político de las grandes empresas farmacéuticas, la “medicina ortodoxa” ha crecido a pasos agigantados, logrando incluso, que a la “Medicina Alternativa” la hayan catalogado de locura. 

No sólo a los Naturópatas los han acusado de pregonar algo que no tiene sentido, sino también a las comadronas, a los herbolarios, y hasta a los acupunturistas, mismos que tradicionalmente han tenido grandes éxitos utilizando sus técnicas.

En el 1950 un Quiropráctico solía ser un médico de atención primaria que atendía lesiones, y trataba a sus pacientes con masajes. 

Pero los grandes señores de la medicina moderna, hambrientos de dinero, utilizaron su poder financiero para que solamente los “INTERNISTAS” pudiesen ser “médicos primarios”.

Pero ya para los años 1960, una nueva generación con más conciencia que las anteriores en todos los aspectos de la sociedad moderna, comenzó a ver con recelo las historias trágicas relacionadas con el uso de drogas farmacéuticas y comenzó a cuestionar no sólo su eficacia, sino su seguridad.

Pero como siempre, la “comunidad médica” defendió su “gran” educación, y sapiencia ignorando el hecho de que la naturopatía involucra técnicas tradicionales y modernas de diagnóstico, y que los que las practican son profesionales capacitados con 4 años acreditados de Escuela en “medicina, y que su Plan de Estudios abarca todas las ciencias básicas, y los cursos de diagnóstico que todos los médicos necesitan aprobar.

Pero además, la formación naturópata implica aprender el uso de terapias naturales que ayudan al cuerpo a llevar a cabo su propia restauración por lo que su objetivo es tratar a la persona y no a la enfermedad.

Eliminar la causa de la dolencia y no sólo los síntomas,es su mantra. 

Hay una ley de la vida que dice que las Células del cuerpo están dotadas de un rasgo inherente de recuperación propia.

Los escepticos se preguntan: 

"Si el cuerpo puede curarse a sí mismo", entonces:

¿Por qué molestarse en tratar de curar las enfermedades? 

¿Es eso garantízado? 

¿Por qué no podemos simplemente sentarnos a esperar que el cuerpo se cure de artritis, cáncer, de nuestras enfermedades del corazón o de la Diabetes Tipo 2? 

La respuesta es:

Debido a que el sentido común nos dice algo diferente!

Las Enfermedades son la manifestación de una “desarmonía” causada por la alteración del equilibrio celular del cuerpo. 

Pero el cuerpo tiene la capacidad de protegerse de las causantes externas a través de la disciplina, la austeridad y la perseverancia.

El problema es que hoy día en casi todos los aspectos de nuestras vidas, los seres humanos nos auto provocamos desarmonía en los planos físico, mental, moral y espiritual. 

Y a pesar de ello nuestros cuerpos luchan continuamente contra cualquier amenaza seria de salud.

Donde una vez necesitábamos hacer grandes esfuerzos físicos, ahora realizamos muchas tareas sentados. 

Cuando nuestro cuerpo debería centrar su Dieta en granos enteros, frutas y verduras frescas orgánicas, agua pura y proteínas simples, ahora consumimos, granos refinados modificados genéticamente, frutas y vegetales cargados de pesticidas, agua con fluoruro, tés ricos en cafeína, bebidas gaseosas y proteínas con antibióticos. 

Y para colmo de males, tomamos alcohol, y drogas tanto “recreativas” como prescritas, fumamos cigarrillos, y estamos expuestos a productos químicos tóxicos, en el aire, los ríos, arroyos y océanos.

Donde la vida solía ser relativamente calmada, ahora estamos sometidos a un gran estrés emocional a través de relaciones fallidas, traumas en los lugares de trabajo y presión social.

Con toda esa carga negativa, nuestro cuerpo todavía utiliza mecanismos innatos para autolimpiarse. 

¿Qué sucede cuando nuestros canales de “sanacion” se obstruyen, sobrecargan o suprimen? 

¿Qué ocurre cuando nuestros cuerpos ya no pueden mantener la armonía? 

Lo que ocurre es que nos enfermamos.

¿Hay ciertos caminos que el proceso de toda enfermedad debe recorrer? 

Claro que sí!

Nuestro cuerpo tiene que acumular Toxinas provenientes de la Dieta, la mala digestión y la no eliminación. 

Eso primero se manifiesta dentro de nuestras células y luego abarca todo el cuerpo.

Nuestra alimentación actual en base a carnes y comida chatarra, reduce nuestra vitalidad y nos conduce a deficiencias nutricionales, obstrucción de arterias, y finalmente, a la degeneración de todos nuestros tejidos. 

Además constantemente ingerimos productos químicos como los pesticidas y los fertilizantes sintéticos, haciendo que nuestros cuerpos tengan que trabajar aún más para desintoxicarse de esos horrores. 

Eso es sencillamente lo que causa todas las enfermedades.

Y para colmo en general no nos movemos, por lo que nuestro tono muscular es pobre, lo que nos cambia las curvas fisonómicas normales, y nos provoca el desarrollo de problemas en la columna vertebral y los músculos abdominales. 

Todo eso promueve el pobre flujo de sangre, falla en el funcionamiento de los órganos internos, y da lugar a Congestión y acumulación de toxinas.

Luego están los asuntos emocionales: 

El miedo, la ansiedad, el odio, la envidia, la baja autoestima, el resentimiento, etc., que nos impiden tener desde una buena digestión, hasta equilibrio hormonal, y nos ahogan en estrés.

Y en  respuesta a todo esto, los Doctores en Medicina nos proveen con drogas tóxicas y vacunas que nos dan alergias, asma, autismo, y nos causan muchos otros problemas, especialmente en la medida que nos acercamos a la vejez.

Damos por sentado que el Alcohol, el Café y el consumo del Tabaco no son realmente un gran problema.

Pero causan, como todos sabemos, daños al hígado, pulmones, páncreas, tiroides, y a las glándulas suprarrenales.

Entonces, 

¿qué podemos hacer para mantener nuestros cuerpos en condición saludable y combatir las bacterias? 

Lo menos que podemos hacer, es mantener la Flora de nuestro tracto intestinal sana y fuerte. 

Otra, es mantener la "alcalinidad del pH" de nuestros cuerpos.

Con eso, básicamente, comenzamos a protegernos. 

YRecuerden, cuando hacemos cosas que nos debilitan, la enfermedad coge fortaleza. 

Estamos bién equipados con mecanismos naturales (sistema inmunitario) para liberarnos de esos gravámenes.

La Fiebre, por ejemplo, no sólo elimina toxinas sino que también aumenta la tasa metabólica del cuerpo, así como la circulación de la sangre y acelera nuestro sistema linfatico. 

También crea un ambiente no muy amable para las bacterias y los virus, que normalmente tienen una baja tolerancia al calor. 

Y cuando tenemos fiebre, normalmente sudamos, lo que barre con las toxinas, elevando la temperatura del cuerpo a un nivel que por lo general no nos causa problemas de salud permanentes.

Por otro lado, para focalizar un problema que ocurre en el cuerpo, se encuentran la inflamación, la hinchazón y los edemas. 

Estos síntomas indican qué áreas necesitan de nuestra atención. 

Y a pesar de no verlas como amigables, la Diarrea y los Vómitos son la manera de deshacernos de las toxinas.

Por otro lado, los Estornudos y la Tos son intentos del cuerpo para deshacerse de toxinas irritantes. 

La Tos deshace la “mucosa” y reduce la propagación de las infecciones, especialmente después de un resfriado o una gripe.  

Los Estornudos eliminan los irritantes del sistema respiratorio superior.

Y, por último, los Dolores. 

El dolor nos dice: “Hay un problema aquí”,  que no debe ser ignorado. 

Todos esos síntomas son básicamente el resultado del cuerpo queriendo restablecer el equilibrio. 

Y no deben ser suprimidos o ignorados.

Si no se les permite seguir su curso o hacer lo que se supone que deben hacer, las enfermedades crónicas se manifiestan.

¿Entonces que hacer?

En primer lugar, tenemos que fortalecer nuestro sistema inmunológico. 

¿Sabías que el Polen fresco de la Abeja contiene los 20 Aminoácidos que el cuerpo necesita, todas las Vitaminas B, los Probióticos, las Enzimas, y los Antioxidantes? 

Este Artículo es solamente la punta del iceberg, por lo que voy a seguir escribiendo sobre el Tema. 

Después de leerlo, te toca a ti elegir que camino tomar.

SALUD!