lunes, 31 de julio de 2017

Historia De Una Transformación: 50 Libras Menos

Por Aníbal E. Melo


Los que me conocen saben que siempre he tenido problemas con el sobrepeso.

Y que fuertemente motivado por mi insistencia en ser un sabe-lo-todo, tengo un hambre increíble de consumir información. 

Esto me ha llevado a redescubrir el mundo de la Salud y su relación con la buena alimentación.

Pasé la mayor parte de los últimos 4 años, sintiéndome mal y padeciendo de variadas enfermedades, todas diagnosticadas por médicos muy competentes.

A lo largo de ese arduo camino he aprendido acerca de los desequilibrios químicos del cuerpo y los mecanismos para solucionarlos. 

Sobre los efectos secundarios de los medicamentos, y a entender que muchas veces no sirven para nada.

Luego de mucho sufrir aprendí sobre cómo ayudar a mis médicos a decidir si debo o no permanecer utilizando medicamentos que a mi modo de ver son peligrosos. 

Y es que ya no tengo mucha fe en la medicina moderna. 

Mi objetivo final es no tener que volver a visitar a los médicos todos los meses.

Luego de perder 50 Libras, soy un asiduo defensor del consumo de una dieta óptima, y de la capacidad que tiene el cuerpo humano para restablecer la salud, siempre que uno le profese amor y cuidado.

... He recorrido un largo camino desde el momento en que descubrí la "verdad".

Aunque siempre curioso, no vi la luz hasta que me recetaron un medicamento para mi diagnóstico de Gota que no funciono.

Como nunca antes había hecho ningún esfuerzo real en favor de mi bienestar físico o emocional (sin hacer ejercicio, noches en vela comiendo, y mucho stress), no podía apreciar que había algo muy mal en mí.

Claro que estaba enfermo, cansado y con varios diagnósticos devastadores: Asma, alta presión, apnea del sueño, hígado graso, pre-diabético, gota, piedra en los riñones y claro, obesidad. 

Entonces comencé a razonar que todas mis enfermedades eran un subproducto del sobrepeso.

Yo quería “deshacerme de este último”, así que fui a ver a una Nutricionista y ella me habló de la interconexión entre la comida, mis hormonas, mi peso y mi sistema inmunológico. 

Ella me ayudó a ver el “por qué” mi cuerpo estaba siendo atacado, y sembró la semilla para sanarme. 

Decidí estudiar Nutricion, y luego de muchas horas de aprendizaje obsesivo, ahora entiendo que la salud es más que la ausencia de síntomas. 

Es el resultado de un amplio manantial de decisiones pasadas.

Hoy creo en la medicina funcional, y estoy entregado a una formación continua en este campo iluminado.

Me esfuerzo para comprender lo mejor posible las causas de los problemas de salud crónicos, y he tenido más de un momento “aja!” en los últimos meses.


Mis quejas Con La Medicina Convencional

Sin aprender de buena nutrición es imposible comprender las actuales y crecientes tasas de enfermedades auto-inmunes, los trastornos del estado de ánimo, las alergias, la diabetes, el asma, la artritis, los retrasos en el desarrollo, o la gota, por ejemplo. 

Podemos ignorar la luz “check engine” de nuestro cuerpo pero con el tiempo tenemos que mirar debajo de nuestro bonete, sacar las herramientas, y ponernos a trabajar desde adentro hacia afuera. 

Hay que preguntarse el “¿por qué?”, y no sólo expresar preocupación pasiva y comprometernos a tomar un medicamento de por vida, como si eso fuese algo normal.

Al enamorarme de la medicina holística, le perdí el amor a los enfoques convencionales, y ahora ya el divorcio es final. 


Mis Quejas:

“Por desgracia en el equilibrio entre los beneficios y los riesgos, es una verdad incómoda que la mayoría de los fármacos no funcionan en la mayoría de los pacientes”.                           
 British Medical Journal


He experimentado en carne propia la verdad de que cuando se incorporan datos y documentos financiados por la industria farmacéutica a un tratamiento, no es mucho lo que apoya la eficacia de la mayoría de los medicamentos.

Las intervenciones médicas agresivas utilizadas para el manejo de muchas de las enfermedades crónicas son muy peligrosas.

Y los riesgos suelen ser mayores que los beneficios. 

En el Consultorio nunca se discute el papel de los efectos de los medicamentos sobre las mitocondrias, ni se destacan los mecanismos de toxicidad, por ejemplo. 

Por otro lado, todos sabemos que los efectos secundarios de los medicamentos son rampantes.

Es por eso que son la tercera causa de muerte en todo el mundo, lo que debería ser suficiente para convencer a la gente de pensarlo dos veces antes de recoger una receta. 

Muchos en la medicina funcional utilizamos la analogía de Whack-A-Mole para describir el modelo de perpetuación de supresión de los síntomas de la medicina actual. 

Y es que esta niega que los cambios en los Estilos de Vida curan muchas de las enfermedades. 

Sí, ...una buena dieta, la eliminación de las sustancias tóxicas, del estrés, el dormir más y el hacer ejercicio son realmente algunas de las principales cosas que necesita recetar un Doctor a todo Paciente. 

Hay suficiente evidencias para apoyar eso, sin embargo, no lo hacen. 

Y es que la verdad es que la sofisticación de las intervenciones naturales no puede ser replicada por los productos farmacéuticos.

Cuando empecé a estudiar el modelo de la práctica médica y a experimentar con mis propias dolencias, cambió todo mi espacio filosófico, y mis preferencias.

Comprendí que la medicina de hoy está muy limitada por una versión en blanco y negro de los tratamientos para los que los médicos son entrenados y preparados para ofertar.

Empecé a aprender sobre “alternativas de sanación” basadas en evidencias naturales como la importancia de la Vitamina D, B, los ácidos grasos esenciales, la estimulación craneal, y la acupuntura. 

Este conocimiento ha expandido mi caja de herramientas, y me ha ayudado a iniciar un camino hacia mi curación.

Uno que se ha reconciliado con mi cuerpo, con mi mente y con mi alma.

Por causa de algunas de mis dolencias, tuve que aprender a utilizar métodos personalizados que me ayudasen a aplicar estrategias de curación natural de una manera eficaz.

Por motivo de este Blog me escriben muchas personas con ansiedad, insomnio, alta presión, obesidad, gota, y hasta asma. 

Yo les escribo de la opción de tomar medicamentos de por vida, y de los riesgos de los Efectos Secundarios.

O, como alternativa, les escribo de lo que deben hacer para mantener sus cuerpos en un buen estado de salud a través de la toma de un nuevo estilo de vida.

Uno que vaya orientado a rechazar lo que les hace mal y que los lleve a tener su “momento de verdad”.

Uno en donde finalmente sus Genes se interconecten con sus medio ambientes. 

Nuestros cuerpos quieren, y están construidos para curarse a sí mismos. 

Pero los entornos tóxicos, las malas dietas y el estrés conspiran para hacernos vulnerables en una operación secreta llamada “epigenética”.

Como ahora me importo yo mismo, no descuido el siguiente Principio: 

“Hay que hacer un esfuerzo para mantenernos sanos, y si tenemos que exponernos a cualquier intervención de la medicina moderna, debe ser porque habremos considerado todos los riesgos conocidos de dicho procedimiento”. 

Ahora trato de inspirar con mi transformación a mis lectores y a los que me rodean. 

De convencerlos de que sólo porque no pueden ver los daños causados por muchos medicamentos, no significa que no están ocurriendo, o que no importan. 

Todos tenemos que invertir en la prevención y en la emoción de retomar el control de nuestra  salud.


Aquí les dejo 3 pasos críticos que creo hay que comprometerse a cambiar para mejorar:



1.- Tolerar La Resistencia

Yo les recomiendo a los escépticos que no creen en las bonanzas de vivir una vida integral, el dejar salir los sentimientos que surgen en ellos cuando escuchan palabras como “vitamina” u “orgánico”.



2.- Explorar Las Fuentes Primarias

Después de haber aprendido acerca de la manipulación de los datos revisados ​​por los “expertos” de las compañías farmacéuticas, he llegado a cuestionar la utilidad intelectual de muchos de sus Ensayos. 

Dicho esto, reconozco que hay personas que han amasado convincente información no financiadas por la industria, que apoyan sus conclusiones sobre la salud.

Siempre consulta con fuentes primarias. Habla con tu Doctor, y escucha lo que dice. 

Por mi parte, tengo fuertes opiniones sobre casi todo lo relacionado con la salud, la medicina y los alimentos, y, aún así, me obligo a leer los contrapuntos de mis creencias. 

Y es que si conoces a tus contrarios, te conoces a ti mismo.



3.- Recorre El Camino

A veces necesitamos implementar cambios pequeños - hacer ejercicios, meditar, eliminar las harinas, consumir grasas saludables y comer menos azúcar - para demostrarnos a nosotros mismos que algunas de estas ideas tienen mérito.

Puedo compartir un centenar de razones sobre los peligros del Azúcar y el Gluten, pero si consigo que alguien experimente el eliminarlos por un mes, va a descubrir por sí mismo de que ese es un buen camino para llegar a alcanzar un nivel diferente de salud y bienestar. 

En estos días, estoy en una cruzada para perfeccionar esta experiencia de vida. 

A este punto, me he curado de varias enfermedades, y siento un nuevo poder y una nueva inspiración en mi vida.

Soy prueba viva de lo que puede suceder cuando uno toma la salud en sus propias manos y aprende que ella viene por medio de la elección cuidadosa e inteligente de lo que entra en nuestro cuerpo y nuestra mente. 

Diganle a sus amigos que les dije que “he estado allí, pero que aquí la hierba es mucho más verde”.


SALUD!