martes, 8 de agosto de 2017

Cáncer, Ayuno, Dieta Ketogenica y Curación

Por Aníbal E. Melo


En la primera parte del Siglo pasado, antes de que se iniciara el amplio uso de fármacos que hoy existe, el Ayuno jugaba un papel vital en todas las curaciones. 

El Ayuno ha sido considerado como una forma útil de limpieza y de recarga del cuerpo para mejorar las posibilidades de curación.

Esta idea ha sido apoyada por amplias investigaciones. 

En los últimos años, un concepto conocido como Ayuno Intermitente ha ganado un creciente interés como una manera de ayudar a superar muchas enfermedades.



¿Qué Es El Ayuno Intermitente?

Consiste en establecer una rutina de comer solamente durante un periodo de horas, y abstenerse de comer el resto del día. 

Por Ejemplo, una rutina popular es comer el Almuerzo a la 1:00pm y Cenar a las 5:00pm. 

Luego, abstenerse de comer hasta la 1:00 pm del día siguiente, para completar unas 18 horas corridas sin comer, excepto beber agua.

Después de realizar esa rutina durante varios días corridos, se les hace muy difícil a las Células Cancerosas, por ejemplo, el multiplicarse.

Además esto conlleva beneficios tales como la desintoxicación. 

Una amplia investigación revela que las Células Cancerosas necesitan alimento en forma de Glucosa cada minuto del día, y si no la tienen pierden su vitalidad, por lo que muchas mueren.

El Profesor Valter Longo, de la Universidad del Sur de California ha dicho:

”... al someternos a una Dieta que imita al Ayuno, dejamos que el cuerpo utilice mecanismos sofisticados capaces de identificar y atacar a las “Células Malas” de una manera natural.”

Por otro lado, el Dr. David Jockers, Médico Quiropráctico, observa que uno de los beneficios del Ayuno Intermitente es normalizar el nivel de Insulina en el cuerpo -  misma que es un potente promotor del crecimiento de Células Cancerosas. 

También señala que el Ayuno reduce la Inflamación y el Estrés Oxidativo - dos de los principales factores que contribuyen al crecimiento del Cáncer.

Las investigaciones también demuestran que el Ayuno aumenta las “Células T” lo que ayuda a despojar la cubierta protectora de las Células Cancerosas, que a su vez permite al Sistema Inmunológico el reconocerlas y destruirlas.

Por otro lado, el Dr. Thomas Seyfried, Profesor de Biología de la Universidad de Boston, que ha estudiado extensamente a las Células Cancerosas, ha presentado pruebas de que algunas pueden ser destruidas con solamente 10 días de Ayuno Intermitente, combinado con una Dieta Ketogénica. 




¿Cuál Es La Dieta Ketogénica?

La Dieta Ketogénica produce Ketonas en lugar de Glucosa. 

Las Ketonas son producto de la descomposición de los “ácidos grasos”  que se utilizan como fuente de Energía.

Estas son nutrientes que las Células normales pueden usar, pero que las Cancerosas no. 

Y es que las Células Cancerosas sólo pueden prosperar en un ambiente de Glucosa, mientras que las normales funcionan bien con ella o con las Ketonas.

La Dieta Ketogénica excluye a los Hidratos de Carbono Simples, es decir, a los alimentos que se convierten rápidamente en Glucosa. 

Ejemplos de los Carbohidratos Simples son: El arroz blanco, el pan blanco, la harina blanca,  azúcar blanca y moreno, la pasta. 

La Dieta Ketogénica ideal debe ser rica en Grasas Saludables: Aceite de Coco Virgen sin refinar, el de Oliva virgen, los Aguacates, y diversos frutos secos crudos.

Mientras, excluye los procesados, los refinados y los Aceites Hidrogenados. 

También debe contener cantidades moderadas de proteína de Pescado, Huevos y Vegetales, así como porciones generosas de Frutas y Verduras (especialmente las de color verde) preferiblemente frescas. 

El Ayuno Intermitente por sí solo puede ser de gran ayuda. 

Y al añadir la Dieta Ketogenica a la rutina del Ayuno, aumenta considerablemente el poder de curación del cuerpo. 

Este procedimiento es completamente seguro, no tóxico, fácil de implementar, y no produce efectos secundarios indeseados. 




Nota: 

Las personas que están nutricionalmente empobrecidas no deben participar en ningún tipo de Ayuno excepto bajo supervisión médica. 

Para estas personas, es mejor hacer frecuentes “mini-comidas” de vegetales verdes crudos, y frutas.


SALUD!