Mi búsqueda para entender las ventajas y desventajas reales del consumo del alcohol.
Por Aníbal E. Melo
“¿Debo tomar un descanso de las bebidas?
¿Estamos bien, o justificamos algo que no debería ser?
¿Ignoramos al Elefante en la habitación que está bailandonos con una pantalla de lámpara en la cabeza y se ríe de nosotros mientras nos cuenta un chiste subido de tono?
Siempre oímos que “beber moderadamente” es bueno.
Nos han dicho que el consumo moderado de alcohol es asociado con un "supuesto" menor riesgo de diabetes, cálculos biliares, y enfermedades cardíacas.
- Una Ginebra después del trabajo.
- Una botella de vino durante la cena.
- Unas cuantas cervezas en el fin de semana.
En poco tiempo, el alcohol se suma.
¿Es eso un gran problema?
¿Puede el beber, interponerse en el camino de nuestra salud y estado físico?
¿Qué necesitamos hacer para dejar de beber?
En este artículo exploro la pregunta de una manera muy personal.
¿Alguna vez te haz preguntado eso?, lo he pensado muchas veces, al igual que tu.
Al mismo tiempo, al igual que otros tantos, en realidad nunca he sentido que necesito dejar de beber, ya que mi consumo es "normal", algo “moderado”.
Pero las bebidas parecen estar presente en una buena parte de mi vida - y sé que no estoy solo en eso.
Tal vez nos gusta beber una cerveza para marcar el final de un largo día.
El viernes vamos a un cóctel con unos amigos.
Si tenemos algo que celebrar nos tomamos un poco de champán.
¿Hemos tenido un día pesimo?, necesitamos darnos un Chardonnay o un Cabernet.
Si nos consideramos personas sanas, el alcohol es fácil de justificar. Pero aún así, algunos nos preguntamos ...
¿Estoy pretendiendo que una Cerveza o un Vino tinto son saludables por que tienen algo de antioxidantes?
¿Y cómo nos afecta el factor alcohol?
La respuesta no es sencilla por una cosa: Los medios nos dicen que el consumo es bueno para nuestros corazónes y nuestro sistema circulatorio, y que nos ayuda a reducir el riesgo de un paro cardíaco y un derrame cerebral causado por coágulos.
Y hasta ha habido Estudios que indican que dizque los bebedores - incluso los pesados - supuestamente viven más que las personas que no beben nada de alcohol.Vemos titulares de ese tipo bastante a menudo.
Sin embargo, existe un punto muy importante que parece estar enterrado: Si no bebemos, los expertos en salud nos recomiendan que no empezemos.
No te preocupes, no te voy a pedir que no bebas. No es de eso de lo que trata este artículo.
Así que, aunque "muchos Estudios" sugieren que nosotros los "bebedores moderados" tenemos menos problemas de salud que los "no bebedores", no significa que la bebida nos trae beneficios.
Podría ser que el consumo de alcohol aumenta el Colesterol “bueno”.
O que el consumo moderado reduzca el estrés.
O que en definitiva la bebida no tiene ningún beneficio para nuestra salud.
O más bien, podría ser que muchas de las personas que bebemos moderadamente tenemos algo que nos mantiene sanos:
- Genes robustos y resistentes
- Personalidad antiestrés
- Un estilo de vida particular
- Buenas conexiones sociales
Creo, que la cantidad de alcohol que puede ayudar a la salud de un Corazón podría perjudicar a otro - muy especialmente, si se tiene un historial de Presión Alta.
¿Pero, cuál es la definición de “moderación”?
Las definiciones varían en todo el mundo, pero de acuerdo con el “Comité de Guías Alimentarias” de los Estados Unidos, significa:
- Para las mujeres: Hasta siete bebidas por semana, con no más de tres bebidas en un solo día.
- Para los hombres: Hasta 14 bebidas por semana, con no más de cuatro bebidas en un solo día.
Aquí Una Guía Clasificada Por “Bebidas”:
Muchos creemos que no somos "bebedores excesivos", pero:
¿Cuándo fue que medimos nuestro Vino con un medidor?
¿O contabilizamos el número total de bebidas en un fin de semana, o en un mes determinado?
¿O medimos nuestro nivel del alcohol en la sangre luego de una fiesta?
Los estudios demuestran que las personas rutinariamente, subestimamos nuestro consumo de alcohol, y es fácil estar al borde de la categoría de “bebedor pesado” sin uno darse cuenta.
Los riesgos asociados con el consumo moderado y excesivo de alcohol son:
Moderado
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Pesado
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Corazón
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Cerebro
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Sistema Inmunitario
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Hormonas
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Hígado
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Metabolismo
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Todo lo que consumimos tiene efectos potenciales para nuestra salud.
Y después de todo, el alcohol es técnicamente un veneno que nuestros cuerpos tienen que convertir en sustancias menos perjudiciales para que podamos beberlo de manera "relativamente segura".
A través de la enzima “deshidrogenasa,” y de la “aldehído deshidrogenasa”, convertimos el "etanol" en “acetaldehído”, luego en "acetato", y después en "dióxido de carbono" y "agua".
Ademas, el “sistema oxidante etanol microsomal o MEOS”, involucra al “citocromo P450”, y a un grupo de Enzimas que modifican las moléculas tóxicas para que puedan ser excretadas de manera segura.
Sólo alrededor del 10% del procesamiento del Etanol es realizada por el sistema “MEOS”, en los bebedores ocasionales.
Y después de todo, el alcohol es técnicamente un veneno que nuestros cuerpos tienen que convertir en sustancias menos perjudiciales para que podamos beberlo de manera "relativamente segura".
A través de la enzima “deshidrogenasa,” y de la “aldehído deshidrogenasa”, convertimos el "etanol" en “acetaldehído”, luego en "acetato", y después en "dióxido de carbono" y "agua".
Ademas, el “sistema oxidante etanol microsomal o MEOS”, involucra al “citocromo P450”, y a un grupo de Enzimas que modifican las moléculas tóxicas para que puedan ser excretadas de manera segura.
Sólo alrededor del 10% del procesamiento del Etanol es realizada por el sistema “MEOS”, en los bebedores ocasionales.
Pero en los "grandes bebedores", este sistema entra en acción con más fuerza, significando que este no esta disponible para procesar otras toxinas, lo que puede provocarnos “daño celular oxidativo".
Pero la bioquímica no importa tanto como el siguiente concepto:
Nuestros cuerpos tienen que luchar fisiológicamente para poder tolerar el alcohol.
Por otro lado, nuestra capacidad de procesar el alcohol depende de muchos factores:
- Tolerancia genética natural e individual
- Etnicidad
- Edad
- Tamaño de nuestros cuerpos
- Sexo
- Combinaciones individuales de conversión de las enzimas, etc.
¿Qué cantidad de alcohol podemos ingerir según la capacidad de nuestros cuerpos para responder y poder recuperarnos de ese veneno?
La pauta “moderada - pesada” es una estimación de la cantidad de alcohol que puede ser consumido con un riesgo mínimo.
A casi todos nos gusta beber.
En los Estados Unidos, por ejemplo, el 65% de las personas dicen que consumen alcohol. De esos bebedores, al menos tres cuartas partes lo hacen una o más veces por semana.
El Vino fluye a la hora del almuerzo en Europa.
Ir a un Pub después del trabajo es algo normal en Japón.
Los Europeos del Norte juran por su vodka.
Y América del Sur y África son reconocidos por sus Vinos.
De este modo, en gran parte de la población mundial, el alcohol - ya sea la Cerveza, el Vino o los Licores - son algo así como un elemento básico de la vida.
Pero si vas a beber, hazlo porque realmente lo disfrutas.
No porque:
- Estás estresado
- Es un hábito
- Otras personas a tu alrededor no quieren beber solos
Pero olvídate de los supuestos beneficios para la salud del alcohol. Hay un montón de maneras para reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares: Comer bien, hacer ejercicio y no fumar.
Al igual que con lo que comemos, lo que bebemos debe ser decidido a consciencia.
Beber o no, no se trata de ser sanos, se trata de compromiso.
El alcohol es sólo uno de muchos factores que afectan la salud y la condición física general.
Sólo uno sabe lo que es, o lo que estamos dispuestos a negociar.
Puede ser un simple “sí” o “no”.
Decir “sí” a la familia, podría significar “no” a un par de copas en el bar.
Decir “sí” a la Hora Feliz podría significar “no” a un entrenamiento en la mañana de un Sábado.
Decir “sí” al entrenamiento podría significar decir “no” a un Brunch los domingos.
Decir “sí” a un mejor sueño, enfoque, y mejor estado de ánimo, podría significar “no” a un Vino durante la cena.
O puede ser que estámos dispuestos a cambiar:
A beber más despacio y con más atención.
Tal vez estámos tratando de perder peso, así que debemos considerar beber un poco menos.
O, tal vez estámos dispuestos a permanecer sobrios durante las reuniones sociales.
O, tal vez no estámos dispuestos a soportar a nuestra pareja sin un “G & T” en la mano.
Pero olvidemonos de lo que dicen los “expertos” por un momento. En su lugar, vamos a dejar que nuestro cuerpo hable:
A beber más despacio y con más atención.
Tal vez estámos tratando de perder peso, así que debemos considerar beber un poco menos.
O, tal vez estámos dispuestos a permanecer sobrios durante las reuniones sociales.
O, tal vez no estámos dispuestos a soportar a nuestra pareja sin un “G & T” en la mano.
Pero olvidemonos de lo que dicen los “expertos” por un momento. En su lugar, vamos a dejar que nuestro cuerpo hable:
- Leamos sus señales.
- Observemonos con cuidado, recopilando datos, y viendo cómo el alcohol nos afecta.
Algunos consejos:
1. Observa tus hábitos de consumo haciendo un seguimiento de todo el alcohol que consumas durante dos semanas. (No es necesario compartirlo con nadie).
Revisa esos datos y preguntate:
- ¿Estoy bebiendo más de lo que pensaba?
- ¿Es mi forma de beber de urgencia, sin sentido, o apresurada?
- ¿Hay patrones en mi forma de beber?
- ¿El alcohol me ayuda a disfrutar de la vida, o estoy estresado?
- ¿El alcohol me atrae amigos no deseados?
Si alguna de las respuestas a esas preguntas es positiva, debe ser una señal de alarma.
2. Observa cómo el alcohol afecta tu cuerpo:
- ¿Cómo me siento en general?
- ¿Me siento bien de salud?
- ¿Cómo está mi rendimiento físico?
- ¿Qué ocurre después de beber?
- ¿Te da resaca, malestar estomacal, falta de sueño, hinchazón, distensión y o cualquier otra molestia?
- ¿Cómo funciona el aporte calórico para mis objetivos de peso?
- ¿El alcohol añade calorías que no quiero?
- ¿Me es difícil bajar o mantener el peso?
- ¿Qué dicen mis otros indicadores fisiológicos?
- ¿Qué sugieren mis últimas pruebas médicas?
- ¿Cómo esta mi sangre?
- ¿Mi presión arterial?
- ¿Y mis otros indicadores fisiológicos?
Habla con tu Médico y obten una lectura sobre tu salud en general.
Somos adultos y podemos pensar a largo plazo y sopesar las opciones racionalmente.
Si bebemos o no es nuestra llamada.
Si bebemos o no es nuestra llamada.
Interrumpamos el piloto automático:
Una de las claves para los cambios de comportamiento es moverse desde las "reacciones inconscientes", a las decisiones "conscientes y deliberadas".
Si deseas experimentar con la disminución de la ingesta de alcohol, trata estas estrategias:
Una de las claves para los cambios de comportamiento es moverse desde las "reacciones inconscientes", a las decisiones "conscientes y deliberadas".
Si deseas experimentar con la disminución de la ingesta de alcohol, trata estas estrategias:
- Retrasa tu próximo trago por 10 minutos, para ver si todavía lo quieres.
- Busca la manera de eludir tus patrones. Por ejemplo, si por lo general vas al Bar después del trabajo, reserva una actividad libre de alcohol con tu pareja. Si generalmente compras Cerveza en el Supermercado, no tomes ese pasillo y compra té de calidad en su lugar.
- Considera hacerte una prueba genética. Muchos servicios de pruebas genéticas te pueden decir acerca de tu "tolerancia al alcohol", o del riesgo de contraer otras enfermedades crónicas (como el cáncer de mama) que están vinculadas con el consumo del alcohol.
- Obten entrenamiento sobre nutrición. Una buena clase te puede ayudar a optimizar tus patrones de dieta y estilo de vida.
Pero si decides seguir bebiendo, disfruta de ello.
Y SALUD!
- Saboreala.
- Disfruta de la bebida con atención, en buena compañía.
Y SALUD!