Todos los que alguna vez hemos tenido problemas para perder peso y mantenerlo controlado, sabemos el gran reto que representa.
El Dr. Richard Johnson, Jefe de la “División de Enfermedades Renales e Hipertensión de la Universidad de Colorado” ha publicado cientos de artículos y libros sobre este tema, todos basados en décadas de Investigación.
El Dr. Johnson nos explica que los que somos Obesos comemos más a causa de que sufrimos de un “interruptor de quema de defectuoso” y hacemos menos ejercicios debido a que nos mantenemos en un “estado permanente de baja energía”.
Eso quiere decir, que sí podemos controlar ese “interruptor defectuoso”, específicamente ubicado en el centro neurálgico de cada una de nuestras células, en las “Mitocondrias”, habremos aprendido la clave para luchar contra la obesidad.
5 Verdades Básicas Sobre este Concepto:
- Ingerir grandes porciones de comida y hacer poco ejercicio no son los únicos responsables del por qué aumentamos de peso.
- El “Síndrome Metabólico” es una condición normal que los animales utilizan para almacenar grasa.
- El ácido úrico es incrementado por algunos alimentos en específico. Este contribuye a la “Obesidad” y a la “Resistencia a la Insulina”.
- Los Azúcares que contienen “fructosa” causan Obesidad no por sus calorías, sino porque encienden nuestro “Interruptor de quema Grasa”.
- El tratamiento eficaz de la Obesidad requiere el “apagar el interruptor de quema grasa” y mejorar la función de las “Mitocondrias” de nuestras Células.
Debemos recordar, que el Azúcar en la dieta, y la Fructosa, muy en particular, son "activadores de nuestro mecanismo Interruptor de Grasa," por lo que la comprensión de cómo todos los azúcares afectan nuestro peso y salud, es imprescindible para vencer ese gran obstáculo.
Los Azúcares No Son Ni Funcionan Igual:
En general, cada vez que hablamos de Azúcar, lo hacemos generalizando, pero algunos tipos son claramente más peligrosas que otras en términos de su efecto sobre nuestra bioquímica.
"El azúcar de mesa, también conocida como “Sacarosa”, contiene una “molécula de fructosa” y una “molécula de glucosa” unidas entre sí.
A esta la llamamos “Disacáridos”.
La “Sacarosa” o Azúcar de mesa es, básicamente 50% fructosa, por lo que cuando la comemos, parte de ella se metaboliza en nuestro “intestino”.
Por otro lado, el “Jarabe de Maíz de Alta Fructosa” es otra fuente importante de la misma.
Este se compone de una “mezcla libre de fructosa y glucosa”, lo que quiere decir que no están unidas entre sí.
Tiene un poco más de “Fructosa” que de “Glucosa”, y no exactamente en una proporción 50-50.
Estas son las dos formas principales por las que ingerimos “Fructosa”. Debo mencionar que las frutas naturales también la tienen.
Todos los que han podido leer mis Blogs, saben que siempre escribo sobre la importancia de la eliminación del Azúcar de nuestra Dieta, ya que es una fuente innecesaria de fructosa.
He aprendido, que la “Fructosa” nos causa un montón de cosas malas a nuestra salud.
La buena noticia es que he leído Estudios, que demuestran que “las frutas naturales”, aunque contienen un poco de “Fructosa”, también son una fuente de muchas cosas maravillosas como la Vitamina C, los Antioxidantes, el Resveratrol, los Flavonoides, y la Quercetina, que neutralizan algunos de los más malos efectos de la Fructosa.
Es por eso que el consumo de Frutas, no tiene el mismo nivel de riesgo que consumir Azúcar de mesa.
Dicho esto, hay que tener en cuenta que el comerlas en grandes cantidades, así como el beber muchos “zumos de frutas” o “frutos secos” nos brinda altas dosis de “fructosa”, por lo que hay que ingerirlos con moderación.
Por mi experiencia, recomiendo beber jugos de frutas naturales, solamente como sustitutos de una comida, especialmente si estamos luchando para perder o controlar el peso.
Por otra parte, debemos saber que el término "azúcar" se aplica también a otras fuentes naturales como la Miel y el Jarabe de Agave, por ejemplo. Ambos altos en Fructosa.
"El azúcar de mesa, también conocida como “Sacarosa”, contiene una “molécula de fructosa” y una “molécula de glucosa” unidas entre sí.
A esta la llamamos “Disacáridos”.
La “Sacarosa” o Azúcar de mesa es, básicamente 50% fructosa, por lo que cuando la comemos, parte de ella se metaboliza en nuestro “intestino”.
Por otro lado, el “Jarabe de Maíz de Alta Fructosa” es otra fuente importante de la misma.
Este se compone de una “mezcla libre de fructosa y glucosa”, lo que quiere decir que no están unidas entre sí.
Tiene un poco más de “Fructosa” que de “Glucosa”, y no exactamente en una proporción 50-50.
Estas son las dos formas principales por las que ingerimos “Fructosa”. Debo mencionar que las frutas naturales también la tienen.
Todos los que han podido leer mis Blogs, saben que siempre escribo sobre la importancia de la eliminación del Azúcar de nuestra Dieta, ya que es una fuente innecesaria de fructosa.
He aprendido, que la “Fructosa” nos causa un montón de cosas malas a nuestra salud.
La buena noticia es que he leído Estudios, que demuestran que “las frutas naturales”, aunque contienen un poco de “Fructosa”, también son una fuente de muchas cosas maravillosas como la Vitamina C, los Antioxidantes, el Resveratrol, los Flavonoides, y la Quercetina, que neutralizan algunos de los más malos efectos de la Fructosa.
Es por eso que el consumo de Frutas, no tiene el mismo nivel de riesgo que consumir Azúcar de mesa.
Dicho esto, hay que tener en cuenta que el comerlas en grandes cantidades, así como el beber muchos “zumos de frutas” o “frutos secos” nos brinda altas dosis de “fructosa”, por lo que hay que ingerirlos con moderación.
Por mi experiencia, recomiendo beber jugos de frutas naturales, solamente como sustitutos de una comida, especialmente si estamos luchando para perder o controlar el peso.
Por otra parte, debemos saber que el término "azúcar" se aplica también a otras fuentes naturales como la Miel y el Jarabe de Agave, por ejemplo. Ambos altos en Fructosa.
El Síndrome Metabólico Puede No Ser Una Enfermedad Después De Todo
Me he dado cuenta con mis interacciones con diversos profesionales de la salud, que hay más de un enfoque para tratar de averiguar la causa de una enfermedad.
La mayoría de los Médicos y los Científicos se centran sólo en las “ciencias médicas puras” como la biología molecular, la fisiología o la genética.
Estas son herramientas muy importantes y tienen un papel crítico en ayudar a averiguar la causa de las enfermedades, pero, creo que hay campos mucho más importantes que podrían ayudar.
Uno de ellos lo es, el de la “Fisiología Comparada” ... que estudia los animales en la naturaleza.
Me explico...
La mayoría de los animales han aprendido a cómo deshacerse de la grasa y a cómo llegar a mantenerse delgados.
Y lo hacen de una manera estrictamente regulada, ...por ejemplo:
Los Osos duplican su peso y grasa en el Verano, en preparación para su hibernación en el Invierno.
Me doy cuenta de que hay mucho que aprender de los Estudios sobre los animales. En la medida que los leo, se me abre toda una nueva visión sobre la pérdida y control del peso.
Y es que estos animales desarrollan todas las características del “Síndrome Metabólico” que conocemos: Engordan, y con ello su Grasa Visceral aumenta, su Hígado se hace grasoso, y sus Triglicéridos suben en su sangre.
Y hasta se hacen Resistentes a la Insulina ... en todo un proceso normal de la naturaleza.
En sus casos, no es una enfermedad.
Se trata de cómo los animales almacenan su Grasa. Es parte de su “Síndrome de Almacenamiento de Grasa”.
Pero la pregunta del millón, por supuesto, es cómo lo logran?
A través de sus investigaciones, el Dr. Johnson descubrió que el método que utilizan los animales para “ganar grasa” antes de los “tiempos de escasez” de alimentos, resulta ser una ventaja adaptativa de gran alcance.
Sus investigaciones muestran que la “Fructosa Activa” una Enzima clave, la “Fructoquinasa”, que a su vez activa otra Enzima que hace que las Células acumulen grasa.
Cuando esta Enzima es bloqueada, la Grasa no puede ser almacenada en las Células. Curiosamente, esto es exactamente lo que ocurre con los Osos.
La “Fructosa” es el ingrediente que controla este "Interruptor", provocando que las Células de grasa se acumulen, tanto en los animales como en los seres humanos.
Una vez que me di cuenta de que existe ese “Interruptor”, y aunque nunca he sido muy “dulcero, me pregunté:
¿Estoy tan Obeso por mi alto consumo de Azúcar?
Lo otro que hice para comprender cómo rebajar, fue estudiar los “aspectos evolutivos” del ser humano.
Hay un famoso Biólogo en Londres, que trabaja en el “Museo de Historia Natural”.
Su nombre es Peter Andrews, que se entrenó con Richard Leakey, experto mundial en “evolución humana”.
Andrews piensa que hay ciertas mutaciones que ocurrieron en nuestro pasado, como por ejemplo:
- Dejar de producir Vitamina C.
- O que el cuerpo permite que nuestro “ácido úrico” se eleve.
Esas mutaciones, se produjeron durante los períodos de “hambruna humana”, y fueron probablemente las que nos permitieron sobrevivir.
Y es que somos mucho más sensibles al Azúcar que la mayoría de los animales.
Es por eso que creo que deberíamos ser capaces de trabajar científicamente para ayudar a resucitar esos “Genes extintos”.
Pienso que de lo que se trata, es de descubrir una vía para activar dichos “Genes”, lo que sería probablemente el más importante avance en la lucha contra la Obesidad, y enfermedades tales como las Alergias, o la Renal, por ejemplo.
Y es que somos mucho más sensibles al Azúcar que la mayoría de los animales.
Es por eso que creo que deberíamos ser capaces de trabajar científicamente para ayudar a resucitar esos “Genes extintos”.
Pienso que de lo que se trata, es de descubrir una vía para activar dichos “Genes”, lo que sería probablemente el más importante avance en la lucha contra la Obesidad, y enfermedades tales como las Alergias, o la Renal, por ejemplo.
¿Por Qué Desayunar No Es Una Buena Idea Para Muchos?
Se que esto va claramente en contra de la opinión médica tradicional, que dice que el Desayuno es la comida más importante del día.
En realidad creo que el Desayuno es una de las menos importantes, debido a que interrumpe nuestro Ayuno natural, mismo que ocurre al momento de dormir, fase de quema de grasa más eficiente de la que disfrutamos.
Y es que podemos potenciar aún más nuestros esfuerzos de “perder peso” mediante la incorporación de los “principios del Ayuno Intermitente”.
El ayuno intermitente, o dejar de comer durante 16 horas, por lo general después de la Cena, se ha convertido en algo cada vez más popular.
Ha sido una estrategia que he estado utilizando personalmente durante los últimos meses que me ha ayudado a reducir alrededor de 5 sizes de ropa.
De hecho, aveces hago Ayunos de hasta 24 horas.
La Teoría del “Ayuno Intermitente” se basa en el hecho de que nuestro cuerpo almacena el Azúcar en forma de “Glucógeno” en el Hígado.
P,ero sólo lo almacena para guardar 6 u 8 horas de energía.
Así que después de ese tiempo, habremos consumido nuestras reservas de “Glucógeno”, lo que obliga al cuerpo a metabolizar la grasa almacenada, y energizarse con ella.
En esencia, réplica a lo que nuestros antepasados estaban expuestos en términos de disponibilidad de alimentos.
El Ayuno Intermitente de hecho permite optimizar y mantener el Peso, por lo que si queremos quemar Grasa, practicarlo es una buena manera de lograrlo.
Normalmente, cuando Ayunamos, hay un corto período de tiempo en el que todavía estamos quemando “Glucógeno”, proveniente de los “hidratos de carbono” almacenados en nuestro Hígado.
Y mientras tenemos “Glucógeno” en el cuerpo, es muy difícil el poder quemar grasa debido a que nuestros cuerpos preferentemente queman ese combustible como energía.
El “Glucógeno” se quema con bastante rapidez, pero se requieren de 6 a 8 horas antes de que realmente se queme, de que sea eliminado por completo.
Esto puede tardar un poco más en las personas Obesas.
Si Cenamos, por ejemplo, a las 5:00 de la tarde, y no volvemos a comer más, ya para la 1 o dos de la madrugada, hemos gastado todo nuestro “Glucógeno”, y empezamos a quemar grasa, todo mientras dormimos.
Por otro lado, cuando comemos cerca de la medianoche, al momento de despertamos en la mañana todavía tenemos “Glucógeno” en el Hígado.
Si luego Desayunamos, hemos consumido Azúcar, que se convierte de nuevo en más “Glucógeno”, por lo que no podemos quemar nada de Grasa, y se nos hace más difícil el controlar o el bajar de peso.
Es un circulo vicioso!
Es por eso que tampoco “pico” nada entre comidas.
El Cuerpo Convierte Los Carbohidratos En Fructosa
Investigaciones realizadas por el Dr. Johnson han revelado una gran sorpresa.
Hay circunstancias en las que los “Hidratos de Carbono” pueden ser convertidos en “Fructosa” por nosotros incluso cuando no haya ninguna Fructosa en los Carbohidratos que consumimos.
El mecanismo subyacente de esto aún no está claro, pero se cree que la “Resistencia a la Insulina” puede ser una de las condiciones que permiten que se produzca esa conversión.
La forma en que interpreto eso en base a los datos que tengo, es que si queremos perder peso, lo más importante es no consumir Azúcar (fructosa).
Si tenemos sobrepeso, adoptar una Dieta baja en Carbohidratos puede ser la manera de rebajar, ya que se reducen los “Hidratos de Carbono”, mismos que pueden estar jugando un papel crucial en nuestra gordura, al convertirse en “Fructosa” en nuestros cuerpos.
En una entrevista, el Dr. Johnson expuso los enlaces existentes entre el “consumo de Fructosa” y los “niveles altos de ácido úrico”, y cómo esa condición es un “predictor importante” para sufrir de Obesidad, Diabetes, Alta Presión e Hígado Graso.
También he aprendido que podemos utilizar el alto nivel de ácido úrico que tienen las personas como un indicador de que sufre de “toxicidad de fructosa”.
Esto puede ser uno de los factores claves para determinar si nuestros cuerpos convierten los Carbohidratos en Fructosa.
De hecho creo que en mi, el ácido úrico elevado enciende la Enzima que ayuda a convertir los Carbohidratos en Fructosa.
La mayoría de las personas que somos “Obesos” y “Resistentes a la Insulina” tenemos alto nivel de ácido úrico.
Las Calorías No Son Iguales
Quizás uno de los detalles más poderosos que han surgido de las investigaciones del Dr. Johnson es que el viejo dicho "Una caloría es una caloría" es evidentemente equivocado.
La idea de que con el fin de bajar de peso todo lo que tenemos que hacer es “gastar más calorías” de las que consumimos es también falsa.
Investigaciones demuestran claramente que, incluso si controlamos las Calorías que consumimos, si estas provienen de la Fructosa, estámos en mayor riesgo de desarrollar “Síndrome Metabólico” o “Prediabetes”, que incluye:
- Resistencia a la insulina
- Hígado graso
- Alta presion sanguinea
- Triglicéridos elevados
La creencia convencional dice que el “Síndrome Metabólico” es el resultado de la Obesidad, que es a la vez el resultado de comer demasiadas calorías y no hacer suficiente ejercicio.
Eso, a mi modo de ver es incorrecto. Es todo lo contrario.
El Dr. Johnson explica que las Dietas ricas en Fructosa son la verdadera clave para desarrollar la condición de “Síndrome Metabólico”.
Y, tan pronto como la hacemos parte de nuestras Recetas, la famosa Teoría de "Calorías que salen, entran o se queman" deja de ser una Ecuación funcional.
Es que hay algo especial en la Fructosa.
No es sólo una Caloría, sino que se metaboliza de forma diferente que otros Azúcares.
La “Fructosa” es un “Azúcar”, al igual que la “Glucosa”, pero cuando se metaboliza, en realidad lo hace de forma muy diferente a esta última.
Esto hace toda la diferencia en términos de pérdida de peso.
Si bien todas las Células utilizan Energía en el proceso del Metabolismo de los alimentos, la Fructosa consume tanta energía que las Células pierden la suya.
Como resultado, dejan de funcionar normalmente y comienzan a desarrollar la "respuests inflamatoria conocida como “estrés oxidativo”.
En pocas palabras, las Dietas altas en Fructosa causan “Inflamación Crónica”, lo que provoca la subida del ácido úrico, sustancia que a la vez estimula la acumulación de grasa en nuestras Células, y nos causa Gota, por ejemplo.
Anteriormente he escrito sobre los peligros del Azúcar para nuestra salud en general, por lo que estoy convencido de que si nos educamos acerca de la función que la Fructosa juega en el proceso de almacenar grasa corporal, podemos revertir y, finalmente eliminar el sobrepeso.
Así que por favor, compartan esta información con su familia y con sus amigos.
La Obesidad que padecemos muchos no podrá revertirse mágicamente y requiere que cada uno de nosotros nos eduquemos, y que volvamos a la cocina casera, utilizando alimentos frescos, enteros, y orgánicos.
Eso, a mi modo de ver es incorrecto. Es todo lo contrario.
El Dr. Johnson explica que las Dietas ricas en Fructosa son la verdadera clave para desarrollar la condición de “Síndrome Metabólico”.
Y, tan pronto como la hacemos parte de nuestras Recetas, la famosa Teoría de "Calorías que salen, entran o se queman" deja de ser una Ecuación funcional.
Es que hay algo especial en la Fructosa.
No es sólo una Caloría, sino que se metaboliza de forma diferente que otros Azúcares.
La “Fructosa” es un “Azúcar”, al igual que la “Glucosa”, pero cuando se metaboliza, en realidad lo hace de forma muy diferente a esta última.
Esto hace toda la diferencia en términos de pérdida de peso.
Si bien todas las Células utilizan Energía en el proceso del Metabolismo de los alimentos, la Fructosa consume tanta energía que las Células pierden la suya.
Como resultado, dejan de funcionar normalmente y comienzan a desarrollar la "respuests inflamatoria conocida como “estrés oxidativo”.
En pocas palabras, las Dietas altas en Fructosa causan “Inflamación Crónica”, lo que provoca la subida del ácido úrico, sustancia que a la vez estimula la acumulación de grasa en nuestras Células, y nos causa Gota, por ejemplo.
Anteriormente he escrito sobre los peligros del Azúcar para nuestra salud en general, por lo que estoy convencido de que si nos educamos acerca de la función que la Fructosa juega en el proceso de almacenar grasa corporal, podemos revertir y, finalmente eliminar el sobrepeso.
Así que por favor, compartan esta información con su familia y con sus amigos.
La Obesidad que padecemos muchos no podrá revertirse mágicamente y requiere que cada uno de nosotros nos eduquemos, y que volvamos a la cocina casera, utilizando alimentos frescos, enteros, y orgánicos.
SALUD!