Por Aníbal E. Melo
Después de 4 meses de haberme iniciado en la Dieta KETO, todavía tengo un largo camino que recorrer, pero ya estoy más sano de lo que he estado en los últimos 10 años.
Mi real preocupación con mi estado de salud, increiblemente no comenzó hasta Febrero del 2017.
Un día me desperté y oí una Voz dentro de mi cabeza que nunca había oído antes.
La primera cosa que me dijo fue, “estas gordo y enfermo”.
A partir de ese momento me obsesioné. No lo cuestioné, lo sabía.
A medida que pasaban los días, esa la Voz se hacía cada vez más fuerte y más incesante.
La voz me decía cosas como: “Tienes la Gota porque eres obeso, pero eres digno de estar sano. Tu cuerpo no se merece tanto mal trato“.
A partir de ese momento, mi principal Objetivo de vida para los siguientes meses era hacer todo lo posible para complacer a esa Voz.
Eso significa, entre otras cosas, perder todo el sobrepeso que tanto me embarga.
Lo que comenzó simplemente como “comer menos”, rápidamente se convirtió en un hobby.
Todos los días mis rituales de alimentos se hacen mejores, y mi determinación más severa.
Estoy “sanamente obsesionado” con los números de mi Escala, la que uso diariamente.
Hacia finales de Febrero 2017, tenía dolores de cabeza diarios, mucho estrés, dolores increíbles en ambas piernas por causa de la Gota, alta presión, apnea del sueño, insulina resistente, hígado graso, insomnio, piedras en los riñones y asma.
Me sentía muy mal!
También me dí cuenta de que estaba sumamente obeso. (Eureka!)
Mi recuperación parecía estar a años luz de distancia.
Después de diversas consultas médicas y hasta hospitalizaciones, no tenía mucha esperanza.
Estaba cansado de luchar contra mi cuerpo, los alimentos, mi mente, y contra todas las enfermedades que estaba sufriendo ... convencido de que nunca volvería a recuperar el control de mi salud.
Cuando no estaba en el Hospital, estaba en la cama.
Ya estaba en un Cóctel de Medicamentos, y nada estaba funcionando.
Mi médico podólogo, me dijo que nunca lograría una recuperación completa de la terrible enfermedad llamada Gota, y que lo mejor que podía esperar era “manejarla” para el resto de mi vida.
Llegué a un lugar muy bajo.
En ese punto, no tenía ni idea de cómo curarme a mí mismo, pero sentía, que si yo no cambiaba, pronto iba a morir.
Acababa de empezar mis gestiones para operarme de la Bariátrica, cuando mi Nutricionista me habló del Black Cherry para aliviar los dolores de la Gota. Ella me dijo: “No estoy diciendo que eso te va a curar, pero tómalo a ver que pasa”.
Esa misma noche lo tomé,...y (magia) los síntomas desaparecieron. Literalmente al día siguiente.
Al ver eso, empecé a bucear en información.
Conocí nuevos conceptos: Como balancear mi pH con el “Vinagre de Cidra de Manzana’, la Dieta KETO, y el AYUNO, e inmediatamente supe que había encontrado las piezas que me faltaban.
Hasta ese momento, yo había creído de que era preso de un irremediable y hereditario trastorno de la alimentación.
Pero lo que aprendí, me demostró a través de la Ciencia que el trastorno de la Obesidad podía ser conquistado. Ese fue un gran avance.
Finalmente sentí esperanza!
Mi vida no tenía que ser controlada por sentimientos de culpa, y vergüenza sobre mi falta de voluntad para recuperar mi salud a través de la buena comida.
Por primera vez en muchos años, me di permiso para confiar en mi cuerpo. Permiso para permitir que mi cuerpo alcanzase la curación que necesitaba. Permiso para comer bien, y no seguir ignorando la Voz de mi cabeza.
No estoy diciendo que KETO es la cura para todo.
Ni tampoco que me he recuperado en un abrir y cerrar de ojos.
Pero lo he hecho, poco a poco al implementar la Dieta KETO en mi vida, mientras que al mismo tiempo he desafiado por primera vez mis propios demonios y malos hábitos alimenticios.
Al principio, el proceso fue muy desordenado e imperfecto.
Pero me concentré en comidas KETO, compuestas de “alimentos de la tierra”, y abordé un ritual y nuevos hábitos sobre qué, cómo y cuándo ingerir mis alimentos, uno a la vez.
Elimine comidas que creía me colocaban en situaciones precarias de salud.
Fue un proceso muy lento y gradual con una gran cantidad de errores, lágrimas, esperanza.
Desarrolle un sentimiento de empoderamiento y una autoestima que nunca había experimentado antes.
Después de 4 meses de irme KETO, todavía tengo un largo camino que recorrer y de sanación que hacer.
Mis malos hábitos alimenticios, han ido desapareciendo.
Mi estado de ánimo se ha estabilizado.
Tengo un montón de energía, y he perdido decenas de libras. Ya no tengo Asma, no estoy pre-diabético, y el dolor de Gota en mis articulaciones ya desapareció.
Pero lo mejor de todo es que soy más feliz.
Todo eso lo he logrado a través de la buena nutrición!
KETO ha sido bueno para mi salud, estado de ánimo, y autoimagen.
Nunca me había sentido mejor!
Claro, han habido muchos altibajos, muchos medicamentos, dos cirugías para eliminar piedras de mis riñones y grandes cambios en mi forma de ver los alimentos.
Ahora me amo más, por lo que puedo brindarle más amor a mi esposa, y mis otros seres queridos
Literalmente, he amado la Dieta KETO a través de toda esta jornada.
Todavía estoy tratando con algunos efectos de mi Obesidad, y de mis enfermedades, pero siento que tengo una nueva oportunidad de vida.
Estoy totalmente comprometido y apasionado con ayudame a mi mismo y a otros a transformar sus propias vidas y liberarse de sus prisiones mentales alimentarias.
Además de escribir todos los días en mi Blog para ayudar a los demás a irse KETO, también respondo emails de personas que me preguntan sobre cómo la buena comida puede transformar su imagen corporal y su conciencia.
Creo que lo que aquí escribo, es una verdadera inspiración para muchas personas que se encuentran atrapadas en el círculo vicioso de la Obesidad.
Por favor comparte este Artículo!
SALUD!