jueves, 13 de julio de 2017

Un Hipócrates Moderno

Por Aníbal E. Melo


Una de las razones por la que escribo, es para llevar una voz de cordura, y simplicidad de información sobre buena Nutrición.


Ahora mi Mantra es: “Alimentar bien el cuerpo para mantener o recuperar la salud”.


Y es que la ciencia de la alimentación positiva, redefine el cuidado de la práctica de comer mejor.


Otro de mis deseos es hacer una “declaración de elogio” a la buena información nutritiva, motivándo a través de mi artículos redactados con sencillez, sentido práctico y gracia, a deslizarnos por las cocinas, no solo con el paladar, sino también con la cabeza.


Dejen entrar estas líneas en sus mentes, y ellas les van a cambiar sus vidas!


Trato de escribir con ética, de forma poco intelectual pero idealista.


Para mi estas Prosas son poéticas y muestran mi alma rebelde pero con causa.


Las escribo con pasión, profundamente enamorado de está nueva misión que espero sirva para cambiar la visión que muchos hoy tenemos de la práctica de la medicina ortodoxa, a una dirigida a lograr una atención de prevención, y no más de lamentación.

En muchos sentidos, quisiera convertirme en un moderno Hipócrates, el antiguo padre Griego de la medicina.


El “Juramento Hipocrático” de los médicos modernos fue nombrado así, en honor a ese pionero de la ética médica.


Una de las frases más conocidas de él lo fue: “Que tu alimento sea tu medicina y tu medicina sea tu alimento”.


Así, también creo en el poder de la comida para sanar.


Como Hipócrates antes, siento que todas las personas son importantes, por lo que hay enseñarles que casi todas las enfermedades provienen de causas controlables.


Son el producto de factores ambientales, de la dieta y de nuestros hábitos electivos de vida.

Y al igual que el genio Griego, reconozco que la “prevención” es preferible a la curación.


Opino que la Medicina no debería de causar tantos daños colaterales, ya que el cuerpo humano puede devolverse así mismo la salud, dadas las condiciones adecuadas.


A Hipócrates se le atribuye ser el primer médico en rechazar la práctica tradicional, y el haber conjugado la filosofía con la medicina.


Ahora que lo sé, admiró sus pasos, y los de todos aquellos médicos modernos que abandonan sus prácticas tradicionales para mejorar su profesión por el bienestar de su comunidad.

¿Cómo llegué a interesarme en la comida como medicina?


En mi ignorancia, aún suponía que los médicos no debían solo recetarnos un fármaco para cada dolencia. Siempre he estado más interesado en resolver la “causa” de la condición.


Frustrado de que solo me prescribiesen medicamentos que me causaban muchos efectos secundarios sin proporcionarme ningún beneficio permanente para mi valiosa salud, comencé a escuchar y a apoyar a mi cuerpo, no a atacarlo.

Demasiados profesionales de la salud ignoran las conexiones entre la nutrición y la salud.


Tratan los síntomas de, por ejemplo, el dolor de estómago, el estreñimiento, el asma o la depresión con apenas palabras acerca de la elección de los alimentos.


Como pacientes, nos mantienen desinformados acerca de cómo los alimentos afectan nuestro riesgo de contraer enfermedades.


Es mucho más fácil tratar los síntomas ... que sentarse a discutir cambios en nuestros Estilos de Vida.

He sido paciente de Gota durante años, y la prescripción de píldoras para el tratamiento de mis signos y síntomas, era cada vez más frustrante porque no me hacían más sano.


Mientras que mi vida se iba por el inodoro, nunca escuche al médico pregonar el bienestar con respecto a mi forma de comer.


Fue entonces cuando decidí llevar mi vida y la comida en armonía.


Y así, hace 4 meses, inicie un camino sin retorno.


Verduras es lo que hay!

Verde debe ser el color principal de nuestros platos, pero además multicolores, deliciosos, simples y nutritivos.


Otro de los objetivos de este Blog es involucrar a los sentidos en la formación de actitudes saludables hacia la comida.
Mi trabajo aquí se centra en la investigación de la información y los conocimientos necesarios para que podamos convertirnos en "alfabetizados” en el consumo de vegetales enteros, y la vuelta a la cocina de comidas nutritivas, mismas que involucren a toda la familia en su preparación, improvisando recetas con alimentos vivos, el desarrollo de nuevos hábitos, y disfrutarlos en el proceso.

La creencia de que la alimentación es básica para la salud, es lo que me brinda a diario la fuerza y la energía para escribir estas líneas, confiando absolutamente en el poder de la comida para sanar.


Es por eso que me he querido especializar en la relación de los alimentos con las  enfermedades crónicas.


Mi intención, es brindar orientación para prevenir y tratar condiciones médicas, pudiendo suplementar los tratamientos tradicionales.


Creo que el intercambio de experiencias íntimas con la comida puede cambiar las actitudes y mover los obstáculos.

En pocas palabras, tengo un romance con la comida de calidad.


Es por eso que este sitio web, incluye información de las propiedades de sanación de mis ingredientes favoritos: El brócoli, la col rizada, la calabaza, el coliflor, y las ensaladas de verduras.


Todos ellos constituyen el médico Ideal.

Pienso que la mayor satisfacción y logro a que puedo aspirar es ayudar a pasar de ser pacientes pasivos que se conforman con solo dejarse tratar sus enfermedades a unos que promueven el mantenimiento de su salud.


Hoy en día me embarga una gran alegría, ya que después de 50 y tantos años de indolencia alimentaria, finalmente me he sumergido de manera total en el estudio y promoción del cuidado preventivo!


Y a pesar de que fui entrenado para ser un “paciente tradicional”, por fin aprendí a apoyar y acoger la curación a través de los alimentos.

Pienso que el papel de un médico debe ser ayudar a eliminar los obstáculos que impiden el camino hacia la curación de sus pacientes.


Y que su trabajo más importante es ser un buen oyente y mentor.


Debe escuchar lo que dice su paciente, para permitirse ir a su ritmo, siguiendo siempre las leyes naturales del planeta.


Y es que la salud no sucede dentro de las cuatro paredes de un Consultorio o sala de examen.


El médico ideal es un defensor de la salud pública, alguien a quién le importa si la comunidad tiene mercados de agricultores orgánicos y parques con aire limpio y agua pura.

¿Dónde podemos ponerle el epígrafe a la mentalidad de los “medicamentos primero”?


¿Qué debemos cambiar?
La frontera en la que pocos médicos modernos han sido pioneros, es en aprender a tratar las causas de las enfermedades, no sólo sus síntomas.


Denuncio a los profesionales de la salud que presionan por pruebas como las “colonoscopias” , o las “mamografías” sin enseñar a sus pacientes cómo prevenir las enfermedades para mantener su salud.

La medicina tiene que levantar la mirada más allá de los registros médicos y darse cuenta de que es el problema, así como la solución.


Siento que la profesión médica, tiene que convertirse en menos elitista y menos exclusiva para hacerle espacio a profesionales como los “acupunturistas”, los “profesores de yoga” y otros sanadores.

Por otro lado, los pacientes tenemos que cambiar también.


Una lección muy importante que todos debemos aprender, es a reducir la velocidad de nuestras vidas, a cuidarnos los unos a los otros, y a asegurarnos de que nuestras voces interiores no queden ahogadas por la cacofonía de las exigencias de los tiempos modernos.


SALUD!